viernes, 25 de septiembre de 2009

Encuentro pobladores/as. Sábado 26 de septiembre, Boca Sur.

Estimados Compañeros y Compañeras:

Años atrás, habría sido impensable levantar un festival que naciera desde lo popular y lo colectivo. Hoy nueve años después, no sólo levantamos el festival; sino que además, generamos nuevamente una instancia de encuentro e intercambio de experiencias de todos aquellos que soñamos y trabajamos, en función de generar los cambios necesarios para construir una sociedad más justa.

Es por esta razón que el encuentro de pobladores y pobladoras se trabajará en función de dos objetivos claros, el primero el de intercambiar experiencias de autonomía y unidad, el segundo de concretar el intercambio de dichas experiencias. El trabajo se estructurará en cuatro mesas, las que se detallan a continuación.


  1. Economía solidaria: Proyección política de lo económico en los territorios.
  2. Arte callejero: La recuperación del arte como un medio de expresión política – cultural.
  3. Prensa Alternativa: Rompiendo el cerco informativo, potenciando la comunicación popular.
  4. Escuelas Libres: La Educación Popular como una de las formas de construcción de poder popular

Programa encuentro

10:00

Acreditación

11:00

Video con temáticas relacionadas al encuentro

11:30

Trabajo en grupos (intercambio de experiencias)

13:00

Almuerzo

14:30

Trabajo en grupos

16:00

Plenario

17:00

Carnaval por las calles de Boca Sur

19:00

Peña autogestionada

23:00

Finalización Peña


Domingo 27 de septiembre, desde las 14:00 horas FIESTA POPULAR

Anfiteatro San Pedro de la Paz

lunes, 7 de septiembre de 2009

En el blog Nación Autónoma se publica una entrevista a Rodrigo Ramos, autor de la novela Alto Hospicio.


“En lo social el cómic es como una trinchera”

Me gustaría introducir esta entrevista como el encuentro entre dos conocedores de las heridas supurantes del sistema. Sin embargo, la inhumanidad del periodismo digital reduce a simples cuestionarios, diálogos que debiesen profundizados en la medida que las tazas de café o los vasos de cerveza se acumulan junto a colillas de cigarros.

Rodrigo Ramos Bañados es el periodista antofagastino que novelizo los crímenes de Alto Hospicio (2009, Quimantú). Además en lo literario, Beca del Fondo del Libro 1999. Actualmente participa en los proyectos blogueros : http://escritoresprovincianos.blogspot.com/ - http://hepatitico.blogspot.com/ - http://putasycangrejos.blogspot.com/
Sin más preámbulos las respuestas.


BIM: Alto Hospicio tiene un formato casi de periodismo gonzo. Y aunque el narrador no tiene nombre –apenas se le señala como El Santiaguino– es quien protagoniza la historia. Digamos : sin periodista no existiría la noticia. En este caso, el relato. ¿Querías hablar del periodismo como significante último de la civilización el espectáculo, del periodismo digital y su supuesta efectividad o es una nueva forma de abordar los hechos que ocurrieron en el norte?

Rodrigo Ramos: De partida la novela surgió como un blog sin pretensión que se fue construyendo en base al presente, a la realidad del momento. Experimental. Es decir nunca tuve claro como terminaría. Además que para captar lectores blogueros había que ser breve en los párrafos y efectista en algunos casos. El asunto es que se metieron en el cuento lectores ingenuos y otros no tanto. La opinión de los lectores me motivó a seguir en el juego. Esto puede remitirse a mi experiencia personal como periodista en Iquique. Tiene autobiografía. Se podría decir que hay una visión crítica a la profesión, a los diarios de provincia, a la falta de compromiso y a relativizar el dolor ajeno. El dolor ajeno es mercancía en el periodismo, se transa.

El protagonista escribe de sicópatas para el diario, se encuentra con uno de verdad y lo trata de utilizar. Hay morbo. Ahora alguien que anda con un sicópata, un periodista, no es alguien normal. El tipo claro es entero de decadente. Fuma pasta base, se tira a putas, etc. Esto de la pasta base lo cuento porque es fácil encontrar aquí en el norte profesionales de 35 años o 40 años en distintas áreas que siguen fumando. Son el tipo de drogadictos funcionales.
A fin de cuentas la crítica apunta hacia el periodismo.

BIM: Continúo con el narrador: el tipo es decadente, sórdido. Un Kurt Cobain extraviado en un paraje tercer mundista del desierto. Un coyote de Suárez por llamarlo de alguna forma. No es un iconoclasta bukowskiano ni el outsider existencialista de J. D. Salinger o un cínico de Breat Easton Ellis. Es apenas un grunge bastante perdido de la humedad de Seattle. ¿El narrador es el significante de una generación que vio pasar los hechos y en donde lo importante terminó por ser el medio desde los conoció?

Rodrigo Ramos: El narrador es un chileno frustrado, “piteado”, que fuma pasta, escucha The Who, ve Taxi Driver y tiene afición al porno. Es alguien que necesita llamar la atención, que necesita validarse de alguna manera y se encuentra con el sicópata en el camino, al final está más jodido que el sicópata pues no sabe para donde va. Puede ser tomado como generacional, un segmento de la generación post 73. ¿Lo de grunge? El tipo pudo haber escuchado a Alice in Chains en su juventud y pudo haber comprado el icono de reventado. Es un tipo susceptible. Tal vez habría que abordar su infancia para conocerlo más a fondo. Tal vez se divertía martirizando gatos, quizás. Talvez fue víctima de bulling. La infancia es la madre de todos los dramas, dicen.
Podríamos decir que lo criaron sus abuelos porque su madre trabajaba como cajera de un supermercado, padre ausente, etc., etc.

BIM: Consideras a los hechos de Alto Hospicio consecuencia de un país que ha edificado sus códigos de convivencia en la impunidad que termina por transformarse en permisividad y abusos a los derechos humanos a una escala de barrio o por el contrario, el asesino está más cerca de un Chykatilo más que de un Miguel Krasnoff?

Rodrigo Ramos: Más cerca de Chykatilo. El país o más bien el sistema (sobrecarga de trabajo, bajos sueldos, clasismo, ahora xenofobia contra el peruano etc) enferma y frustra. Esto puede detonar que gente común y corriente pero alienada, en algún momento asesine. Si le toma el gusto a asesinar, lo seguirá haciendo. Hay demasiados estímulos además en la tele para crear asesinos violadores y sicópatas. Yingo, por ejemplo. MeKano lo era. Fábrica de makakas, de pajas.

En este sentido creo que hay que ser estúpido para violar a una chica del barrio alto. Lo medios te condenarían y de paso el sistema. Julio Pérez tenía la razón. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune, o sea donde vivimos la mayoría de los chilenos.

No obstante es raro eso del Chile actual los viejos torturadores, los asesinos de los milicos, hoy pueden caminar libremente por nuestras calles. Tal vez uno esté trabajando con alguno de ellos en la pega. Algunos andan muy tranquilos porque dicen tener justificación. Limpiamos al país. El país está así –debe ser el país anda bien con sus cifras macroeconómicas que no chorrean- gracias a nosotros. Fuimos el insecticida. Hasta Dios los justifica en su lucha contra el comunismo y marxismo. Curas hay para todos.

BIM: Tu novela fue publicada por Quimantú, nombre que pesa en la literatura política y social chilena. ¿Es tu trabajo un formato de novela social 2.0?

Rodrigo Ramos: Aquello es definición del lector si es 1.1 o 1.2. Esto es una novelita lumpen. Como opción en el caso de AH me interesó el tema social. En fin, hay distintas opciones: los ricos o la clase media alta escriben para ellos. Otros tratan de escribir novelas entretenidas, que vendan por encargo de las editoriales. Otros escriben para los que siempre andan recordando, novelas históricos por ejemplo. Otros tratan escribir como los gringos Cheever y Carver para llegar a Iowa City. Otros escriben para escritores. Otros los políticamente correcto sobre héroes nacionales y demases. Otros ucronias, etc. Hay opciones para todo. Lo que faltan son lectores.
Muchas veces, en tanto, y esto en todo ámbito de creación artística no nos queremos embarrar para conocer nuestra realidad, Chile. Siempre queremos mostrar el living. Esto viene de la tesis del Iceberg que se llevó a España para una Expo ¿Eso es Chile? El discurso de la imagen corporativa, etc. Por esto también de alguna manera nuestra literatura no ha tenido demasiada repercusión afuera, como hoy es la peruana por ejemplo que siempre ha sido crítica en torno a su país. Creo que Chile hace falta más literatura social. Lemebel la hace. Literatura que indague por ejemplo en nuestra xenofobia, en los abusos laborales; literatura que demuestre que todavía existe humanidad a pesar del contexto marginal que se esté.

Ojala que Alto Hospicio y el cómic puedan leerse por la gente de Alto Hospicio.

Lamentablemente todavía no se ha podido lanzar Alto Hospicio como novela. El objetivo, y el de la editorial, es abrir la literatura a los sectores que no llega. Alguien de Alto Hospicio, por ejemplo, no le va interesar un libro de algún escritor que contextualice su obra en el barrio alto de Santiago. Alguien de Alto Hospicio va encontrar que Simonetti vive en Marte.

BIM: El lenguaje del cómic tiene sus propios códigos. ¿cómo te has sentido al ver adaptada tu obra a este formato?

Rodrigo Ramos: Me agrada que sea llevada al cómic. En todo caso fue una sorpresa cuando me avisaron. Entiendo que será más ágil. No soy experto en cómic como para dar una opinión más específica. No obstante me han gustado los dibujos, los ambientaciones y como ésta ha sido tratada.

BIM: El cómic chileno convoca mayoritariamente a un público alejado del compromiso social y político, sientes que esta adaptación puede acrecentar las distancias o todo lo contrario?

Rodrigo Ramos: Lo siento por el público alejado del compromiso social y político como Emos o algo así, u otros interesados en el cómic por moda. El cómic ha sido, por lo que conozco, algo más adelantado, más rápido que la literatura. La narración es más ágil. En todo caso la primera narración que uno tiene acceso en la vida, es la historieta, a través de Condorito, Mampato, etc. A mi Anarko de Jucca me llegó como el 1988 o 89. Quedé pelando cable con aquello, al igual con que con Milo Manara y su Miel. Varios amigos se corrían la paja por Miel. Recuerdo cómic de los Mapuches, Trauko, el de Leonidas y sus 300, los dibujos que salían en la Cerdos y Peces, etc. Tengo el último de Juan Vásquez sobre la revolución pingüina.

En lo social el cómic es como una trinchera. En algunos casos capta de manera precisa quienes nos están jodiendo a través de los volúmenes, las expresiones, etc.

BIM: La imagen del asesino a lo largo del libro y el cómic se le va asociando a asesinos seriales “de culto” ; puedo entender que es tu forma de ver un aspecto más oscuro y retorcido de la transculturalización chilena de los 80 a la fecha?

Rodrigo Ramos: La gente olvida rápido. Mucha información pone gueón. Ahora Dubois el de Valpo, es recordado hasta con admiración. Manson es un fenómeno pop. Esto porque la gente no se pone en el pellejo del otro.

En Youtube está Álvaro Corbalán hablando sobre Avanzada Nacional. Está el Mamo en Youtube. En Internet hay fans de Hitler como del Khmer Rouge. Está Pinochet. Hay fans de Pinochet y el Mamo.

Pero también hay unos buenos libros de Germán Marín que hablan de los centros de torturas como Villa Grimaldi. El palacio de la risa de Marín, por ejemplo. La literatura de calidad en este caso la de Marín, perdurará y recordará que la DINA de Pinochet, fue un escuadrón de sicópatas que cometieron las peores aberraciones contra un humano. Algunos de esos gueones todavía andan en calle como si nada.

BIM: Existieron post que hablaban de morbo por la situación, otros te preguntaban por el sistema de escritura que utilizaste y un sin fin de comentarios que se van alejando de la búsqueda de verdad que implica meterse en el caso. ¿ Consideras que como sociedad definitivamente ya perdimos la capacidad de asombro?

Rodrigo Ramos: Habíamos perdido la capacidad de asombro como sociedad hasta que apareció Elisa. Otra vez la tele. A la gente le gusta el suspenso, es decir la gente no se queda tranquila con el muerto, es muy fome, sino como se le mató, la manera. Al público le gusta ver la caída de alguien de un edificio. Se llenaría Youtube. En un tiempo más vamos a volver al Coliseo Romano. Un amigo me contó que unos narcos antofagastinos secuestraron a un par de negros, colombianos –inmigrantes–, y los hicieron que se chuparan el pico, sino le sacaban la cresta. El asunto era reírse un rato. Pasarla bien a costa de la desgracia de otro.

BIM: Está historia transcurre en el país donde las instituciones funcionan. En el Chile del salto cualitativo al desarrollo y en la patria de justicia en la medida de lo posible. El caso Alto Hospicio sacó a relucir el carácter de clase de la justicia chilena y del asesinato mediatico , ¿como escritor sientes que tu trabajo es traer a la mesa de la “fiesta demócratica” un cadáver recién salido del armario?

Rodrigo Ramos: Alto Hospicio, el caso, y esto lo han dicho mucho sigue diciendo que la justicia no es igual para todos, que hay diferencias sociales, que quien paga tiene mejor justicia, que las niñas del Cumbres son más mediáticas que las de Alto Hospicio, que los extremos geográficos de Chile son marginales en comparación al centro y mucha más. Los diarios lucran con la desgracia ajena, los periodistas igual. Como cronista me siento satisfecho que algo sin pie ni cabeza en un principio alcanzara un grado de importancia, y que de paso mantenga el recuerdo de las chicas. Sobre el caso de Alto Hospicio, en todo caso, hay obras de teatro, novelas de ficción y no ficción, creo que pronto viene otra. Es importante que se hable de aquello, directa o indirectamente, como uno de los condoros más grande que ha habido en Chile de parte de Investigaciones y la Concertación en general. El problema es que Alto Hospicio, en Arica, Iquique sigue desapareciendo gente.

BIM: Para concluir, ¿qué esperas del resultado de este trabajo?

Rodrigo Ramos: Que alcance a otros públicos fuera del cómic, que llegue a los sectores postergados. Que se lea en La Legua y en Alto Hospicio, eso me interesa.

BIM: Muchas gracias.

Entrevista realizada por: Bastardo Integral Marxista

domingo, 6 de septiembre de 2009

Alto Hospicio: la novela del atrevimiento

Rodrigo Rojas Terán ha publicado en la Revista Cinosargo un artículo sobre la novela Alto Hospicio, de Rodrigo Ramos.

Hay una vieja frase que dice que el que no se arriesga, no cruza el río. este río, vamos a suponer, puede estar lleno de pirañas, y ademas de eso sus aguas son de color rojo, por el intento de otros por cruzar, y que finalmente han caído. o fracasado. vaya una cerveza por los caídos, un brindis nada más. Sin embargo, el señor Rodrigo Ramos Bañados, (antofagasta, 1973) autor de la novela Alto Hospicio (Editorial Quimantú), aun digamos está cruzando ese río que ha propuesto pasar, pero por lo menos está avanzando, la orilla es lejana como las tetas de una puta parada en esa orilla. La temática de este libro es un atrevimiento a 100%, además de la estructura formulada en el texto, de las variantes que presenta el narrador testigo o protagonista, y yunta del sicópata Ceballos. La historia en sí, es atrevida, con lenguaje de personas de población, como debe ser, con autenticidad en el perfil de los personajes y en los hechos narrados, es más, el espacio de desierto, de pampa, de marginalidad y pobreza que presenta Alto Hospicio, es un sitio ideal para seres que escondidos en el silencio, observadores, simples hombres, aparentemente inofensivos y con zapatitos de charol, suelen tramar el mayor de los crímenes, violaciones y asesinatos que en primera instancia quedan en la impunidad. Los sicópatas son seres que no se excluyen de la necesidad de ser anónimos, casi siempre cometen sus actos para aparecer en diarios sensacionalistas o difusores de la crónica roja, en noticiarios de la televisión, radios, foros de internet, etc. y en ese transcurso el placer de matar les provoca un extasis rimbaudiano o baudelariano, pero al final siempre caen las ratas en sus desagües de mierda. Así son los sicópatas, estos weones que quizás uno los vea tan lejos de nuestro entorno (esta wea es terriblemente falsa), están mas cerca de lo que uno cree, ese vecino que se hace el buena tela, el que con cueva sale a comprar el pan, el gueón que está todo el dia viendo porno por internet, ese quizás cuando se le presente el momento, desahogue sus instintos con alguna cabra chica, o quiera meter tu cadáver al refri. No sé. Nunca hay que creerse los cuentos, la maldad está en todos, y solo la revelaremos cuando se nos presente la oportunidad, la novela Alto Hospicio, nos muestra esa idea, y más encima esa idea es pavimentada con todo lo que vemos en las noticias y diarios, femicidios, violaciones, crímenes por encargo, secuestros, no sé, muchas weas. Alto Hospicio no es una novela lineal, no, a la cresta esas weas, la narración muestra desafíos de lenguaje, un contenido mayor trabajado con voces que podamos situarlas en distintos contextos y además que todo eso se pueda leer de un tirón. Esta novela lo consigue, primero te sitúa en un espacio de diferencia entre el pasado y presente de los hechos, haciendo que la duda, y el juego de tiempos, se establezca de manera definitiva. El narrador testigo escribe todos los hechos en un blog, y en la historia relata descriptivamente los ciber que visita, lugares malolientes, con personas muy particulares que atienden, etc. Además el libro abre paréntesis de personas que comentan en el blog dándole otro perfil al texto que sabemos que no es lineal. El autor incluye hábilmente historias de otros sicópatas con mayor prestigio, como el ruso "CHIKATILO EL CARNICERO DE ROSTOV" O "PEDRO LÓPEZ, EL MONSTRUO DE LOS ANDES", que son pasajes inflados de crímenes e historias que revitalizan su propia historia central del sicópata pop CEBALLOS. Las huellas de este atrevimiento de Rodrigo Ramos Bañados en su novela, son notorias, ya que él ha confesado que la novela aún no se ha presentado en el sitio del suceso, quizás por temor de cómo la tomaran las familias de las víctimas, no sé, en ningún caso, esto puede provocar algún rechazo en ese sentido, la novela es buena, se cambian los nombres, no se burla de la realidad de ese sector, sino que lo retrata, y las víctimas son un factor secundario dentro de la historia. Vayan los buenos augurios de esta novela que acá en Arica ha tenido buena acogida, tanto por los lectores que buscarán el libro. A las viejas que les tirita el culo cuando tienen esta novela negra en sus manos que se vayan a la mierda, la novela es para gente valiente, ¿y los weones cómo disfrutan cuando ven "Dónde está Elisa" o "Alguien te Mira"?, a la mierda carajo. En literatura hay ética pero no es recomendable efectuarla, solo hay ética en el tratamiento de las buenas historias y esta novela es el caso. El autor Ramos Bañados ha marcado un camino en el sentido de darnos cuenta de como, de eso oscuro que sucede y se esconde puede salir una historia casi ficticia casi realidad, un juego de llamados en el tiempo y en el espacio en que encontramos algo que contar, ahora, el cómo contarlo será el desafio, sobre todo el riesgo de cruzar el río con aguas rojas.

viernes, 14 de agosto de 2009

Entrevista a Raúl Zibechi por Radio Placeres

Radio Placeres conversó, el pasado 5 de julio, con el escritor y periodista uruguayo Raúl Zibechi. La entrevista se realizó en el marco del Encuentro por la Construcción y la Reconstrucción del Movimiento Popular de Base, en Placilla, comuna de Valparaíso.

Raúl Zibechi, analista uruguayo de los movimientos sociales: “Estamos viviendo un cambio de época en que se están afirmando las fuerzas del cambio desde abajo”

Entre 1969 y 1973, Raúl Zibechi fue militante del Frente Estudiantil Revolucionario (FER), agrupación estudiantil vinculada al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Bajo la dictadura militar uruguaya, iniciada en 1973, fue activista en la resistencia al régimen hasta que en 1975 se trasladó a Buenos Aires, para exiliarse una vez más en 1976 luego del golpe militar en Argentina.

Se desplazó a Madrid, España, donde estuvo vinculado durante más de diez años al Movimiento Comunista en tareas de alfabetización de campesinos y en el movimiento antimilitarista contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Desde 1986, como periodista e investigador-militante, recorre casi todos los países de América Latina, con especial énfasis en la región andina. Conoce buena parte de los movimientos de la región y colabora en tareas de formación y difusión con movimientos urbanos argentinos, campesinos paraguayos, comunidades indígenas bolivianas, peruanas, mapuche y colombianas. Todo su trabajo teórico está destinado a comprender y defender los procesos organizativos de estos movimientos.

Radio Placeres comparte una entrevista con el destacado intelectual uruguayo Raul Zibechi, periodista que es parte del equipo del semanario Brecha de Uruguay y autor de los libros: Dispersar el poder, los movimientos como poderes antiestatales y Autonomías y emancipaciones, América Latina en movimiento, publicados por Editorial Quimantú.

-¿Cómo es tu percepción de lo que está ocurriendo, primero en el contexto latinoamericano –donde indudablemente está el tema de Honduras-; cómo está eso dentro de tu perspectiva de análisis?

-Me parece que en los últimos cinco a diez años en América Latina se está produciendo un cambio importante; en los años 90 el modelo neoliberal impactó con mucha fuerza y ya a fines de los 90 y principios del nuevo siglo, los movimientos sociales armaron su movilización contra este modelo, con más o menos éxito según los países y según los lugares, pero en general posibilitaron la deslegitimación del modelo en la mayor parte del continente y facilitaron la llegada al gobierno de fuerzas llamadas a sí mismas progresistas o de izquierda, también con diferencias según países. Los casos más de “punta”, que son los de Bolivia –sin lugar a dudas-, Venezuela, Ecuador, de algún modo Argentina, la potencia de la movilización puso en retirada a las fuerzas políticas más neoliberales. En algunos casos, como el de Bolivia, promovieron un cambio –de abajo a arriba- muy importante, un cambio completo de época, que permitió el acceso al gobierno de Evo Morales, y de los sectores populares organizados, de las comunidades indígenas: comunidades aimaras, quechuas y de las tierras bajas (guaraníes, chiquitanos y otros). Y ahí hay un cambio en la relación de fuerzas; en este momento precisamente estamos asistiendo a una pérdida de la hegemonía de Estados Unidos en todo el continente o por lo menos a un deterioro de su hegemonía absoluta que tuvo durante tantas décadas. Y están apareciendo otras fuerzas, y dentro de esas otras fuerzas mi impresión es que los movimientos sociales son la punta de lanza de la lucha y de la resistencia al modelo actual –neoliberalismo y capitalismo-; pero también hay la aparición de nuevas potencias hegemónicas en la región, como Brasil, que desplazan al imperialismo. Y, solapado en ese proceso, en algunos casos, los movimientos han producido avances realmente notables; el caso de Bolivia que te mencionaba es uno, pero no es el único; con más o menos fuerza también se está dando en el resto de los países. Creo que estamos viviendo un cambio de época, y eso tiene que hacernos alentar, a mí por lo menos, un cierto optimismo, más allá de que no todas son victorias y de que el panorama es muy complejo, porque desde el vértice del poder de las multinacionales y de Estados Unidos se está intentando reacomodar esta situación. Pero yo creo que se están afirmando las fuerzas del cambio; no me refiero a los partidos ni a los gobiernos sino que a las fuerzas del cambio desde abajo…

-Porque es en los movimientos sociales donde efectivamente está la máxima potencia social…

-Claro, en los últimos 20 años hemos asistido a la irrupción de movimientos de nuevo tipo; vos tenés a los zapatistas, tenés a los Sin Tierra, tenés a los indígenas en toda la región andina, tenés a los sectores populares urbanos, concretamente en Argentina a los Piqueteros; sectores urbanos aimaras en el Alto, Bolivia, en Cochabamba, quechuas, y en casi todos los países con esa trilogía de movimientos, que son: indígenas, campesinos sin tierra o campesinos pobres y sectores populares urbanos; esas tres fuerzas están produciendo cambios en la forma de ver la sociedad… y además están produciendo cambios sin esperar a que los gobiernos lo decidan. Por ejemplo, en Brasil, los Sin Tierra están produciendo una reforma agraria desde abajo, no están esperando a que Lula les dé la tierra; si Lula les hace una reforma agraria, mucho mejor, pero lo que realmente están haciendo es “su” reforma agraria desde abajo, tomando tierras, produciendo; “ocupar, producir, resistir” es la consigna de los Sin Tierra. Y así sucede en muchas partes, son millones y millones de hectáreas en toda América Latina que los campesinos están recuperando, en situación difícil realmente, porque ahí tenés los casos de Colombia, donde hay una guerra, de Perú, donde hay un gobierno muy autoritario, pero obteniendo cosas, que antes eran más difíciles de conseguir…

-O que se esperaba que llegaran desde el Poder…

-Se esperaba que llegaran desde arriba, y ese es un cambio importante; la gente espera cada vez menos de arriba, ya sea de Dios, del rey o de los gobiernos, que no son los salvadores; como dice la Internacional, la propia gente organizándose se está salvando a sí misma.

-En ese proceso de reorganización que tú percibes en América Latina y que acá nosotros en Chile también somos parte de ese movimiento, ¿cuál crees que es el rol de los medios de comunicación popular, de la prensa popular, de las radios comunitarias, de la televisión alternativa?

-Yo creo que cuando un movimiento social es muy fuerte, cuando un movimiento social tiene potencia, naturalmente va creando sus propias formas de comunicación. Hoy tenemos tres formas de comunicación: en los medios comerciales a veces los movimientos consiguen abrir espacios; después, crean sus propios medios formales, ¿qué es un medio popular formal?: una radio comunitaria o alternativa, una televisión, un periódico; pero la asamblea es también una forma de comunicación. Y después hay una gran cantidad de formas de comunicación más informales, invisibles: el boca a boca, espacios que se dan en los mercados, en la sociabilidad popular. Entonces, en algunas ocasiones, los movimientos consiguen poder activar las tres formas; eso sucedió durante la insurrección del 2003 en Bolivia, la del 2001 en Argentina, la de los diferentes levantamientos indígenas que ha habido en Ecuador…

-En la defensa de Chávez en el 2002…

-Y ahí en el intento de golpe de Estado los medios comerciales estaban todos en manos del Estado, los medios alternativos habían sido neutralizados, y fue el boca a boca, que es un medio de comunicación informal, popular, cotidiano. Entonces, de todos esos medios, yo creo que en este período la radio está teniendo un papel muy destacado, porque la radio le ha permitido, por ejemplo, a la Red Arbol, de Bolivia, tejer una amplísima red de emisoras locales que se coordinan con miles de entrevistadores populares, de colaboradores de esos medios, que enriquecen esa capacidad de comunicación. Yo entiendo que la verdadera comunicación no es el discurso hacia afuera, que es la intercomunicación de los de abajo, que es una comunicación hacia adentro del sector popular.

-Entre pares, horizontal…

-Claro, siguiendo a un chileno, Humberto Maturana, la comunicación en estos casos, el efecto más positivo que produce es una coordinación de conductas de sectores populares, un ponerse de acuerdo para… Como a veces no se puede utilizar la asamblea porque son comunidades muy distantes, la radio juega mucho ese papel de intercomunicación de los de abajo para preparar sus movilizaciones, sus levantamientos, sus diferentes manifestaciones de lucha; ahí tenemos un papel riquísimo de las radios. Hay miles de radios populares en América Latina -sólo en Argentina llegó a haber tres mil radios comunitarias en los ochentas…

-¿Qué ha pasado con esas emisoras?

-Estaban coordinadas en la Farco –Federación argentina de radios comunitarias- Después vino el Estado; cuando vio que eran tan exitosas les hizo una ley, y legalizó una parte, que se hicieron comerciales. Pero todavía subsiste una gran cantidad de radios, porque, según lo que yo veo, en muchos lugares la radio no es sólo lo que se transmite al aire, eso es una parte, la radio también es un espacio de encuentro de gente, de organización; van colectivos a hacer sus programas, ya sea de jóvenes que hacen programas musicales, de hip-hop, o de trabajadores que necesitan la radio para difundir sus demandas, para llamar a una asamblea. Entonces, esa gran cantidad de miles de radios que hay por todo el continente, son parte del movimiento social, no son algo ajeno a él. Tienen como objetivo, aunque no lo declaren explícitamente, facilitar la comunicación entre los de abajo, porque una radio no haría un buen papel si solamente se limitara a transmitir y se fueran para su casa después; también el lugar de donde transmiten suele ser un punto de referencia, un lugar de encuentro, donde, cuando hay un problema, la gente acude allí para hacerlo público, etc.

Entonces estamos en esa etapa; el hecho de que hoy el movimiento social tenga una gama amplia de medios, formales: periódicos, radios, televisoras, está mostrando que hay una potencia lo suficientemente desarrollada como para emitir un discurso que desafíe al sistema. Normalmente, en los momentos de mucha baja de la lucha, los sectores populares solamente hablan en sus espacios más recónditos, que son menos controlados por el Poder: los grupos de esclavos –en la época de la esclavitud- ¿dónde hablaban entre ellos?: en las barracas, de noche, cuando los patrones, los caporales, los capataces no los escuchaban. Pero ahora estamos en esa etapa en que los de abajo enarbolan un discurso público, que es un discurso de desafío. Entonces quiere decir, mirado desde ese punto de vista, que estamos en un período importante de la lucha; no en vano el control, la represión, las formas sutiles de domesticación, como son los planes sociales, los proyectos que implementan ONGs junto con los gobiernos progresistas, tienen tanta fuerza. Los de arriba -y Chile es un caso muy particularmente claro de eso-, perciben el peligro que representan los de abajo para sus intereses. Entonces de ahí esa tarea que se puso el pinochetismo y los gobiernos post-pinochetistas de erradicar los campamentos y llevarlos bien lejos en las ciudades, en barrios muy inhóspitos, difícilmente comunicables con el centro de la ciudad y con otros barrios.

-Los separan por carreteras además…

-Exactamente, les ponen iglesias para que hayan unos pentecostales, unos menonitas, unos católicos, y que también estén divididos. Porque antes la forma de control era la fábrica, y la fábrica fue neutralizada como forma de control por la rebeldía; en la fábrica había un control muy claro de la patronal a los trabajadores. Pero, una vez que se neutraliza ese control fabril, hay que hacer un control territorial de otro tipo, mucho más difícil, pero que el sistema ha aprendido a hacer. Chile es un laboratorio importante en ese aprendizaje.

Radio Placeres
Red de Medios de los Pueblos

martes, 21 de julio de 2009

Teatro espontáneo y creatividad: entrevista a Moysés Aguiar

Tal vez sin proponérselo, el denominado “teatro espontáneo” cuestiona las verdades del teatro: la unidad de tiempo y espacio, dirección y actuación, la existencia de personajes y el uso de iluminación y sonido. Sin embargo, aprovecha esas técnicas. Sus cultores proponen que lo más importante es la creatividad. Porque para el teatro espontáneo nada tiene más valor que la capacidad de cada persona de desarrollar la imaginación creativa, un estado que lleva a convertirse en autor y actor, sea miembro del grupo teatral o parte del público. “Tenemos una buena función cuando la gente participa en la creación. Por tanto, el nivel artístico se evalúa por la creatividad desplegada”. La afirmación la hace un especialista en teatro espontáneo, el brasileño Moysés Aguiar, cuyo libro Teatro de la anarquía. Un rescate del psicodrama fue lanzado en Santiago en enero.

Llama la atención el título. ¿Qué implicancias políticas tiene?
“Mi búsqueda fue comprender el sustrato político en el sicodrama. Encontré que había similitudes entre el sicodrama y algunos principios del anarquismo. Yo tengo una alineación de Izquierda desde joven, pero ningún vínculo con el movimiento anarquista”.

El anarquismo tiene una imagen negativa…
“Esa imagen negativa es una construcción ideológica, para rechazarlo sin conocerlo. La vinculación del anarquismo con el desorden es la respuesta de quienes dicen que si no hay un Estado que tenga el monopolio de la violencia no hay orden, sino caos. El anarquismo propone que la gente se organice para enfrentar sus problemas y necesidades sin que una fuerza imponga una forma de vida. La autogestión de las comunidades es anarquismo. Por otra parte, el sicodrama propone usar la espontaneidad de las personas. Y que la creatividad no sea un privilegio del artista, sino algo cotidiano, que se manifiesta colectivamente”.

¿Sicodrama es teatro anarquista?
“No. En un sentido estricto el sicodrama es una vía de la siquiatría para resolver problemas. Pero en un sentido más amplio es una estrategia para llevar a la creatividad”.

TEATRO DE LA VIDA

Moysés Aguiar plantea que el desarrollo básico del sicodrama siempre es el trabajo con grupos. Con el tiempo, “se crearon estrategias de optimización de los principios y técnicas en las consultas individuales”.

¿Cómo define el teatro espontáneo?
“El teatro espontáneo es el formato básico de actuación. Cuando se usa como estrategia terapéutica, se llama sicodrama.

Es un teatro sin libreto. Una compañía y el público crean y representan en el momento, y de manera simultánea, una actividad conjunta en la que todos son autores y actores. Una actividad creativa que encabeza una persona que conoce las técnicas para llevar adelante la producción”.

¿Qué piensa del teatro convencional?
“Es una manifestación artística como la danza, la pintura, la literatura…”.

¿El teatro espontáneo contradice al teatro convencional?
“No. Los valores estéticos son diferentes. En el teatro convencional lo estético es muy complejo, depende del uso de técnicas, de luces, sonido, coreografías… todos detalles muy cuidados al momento de componer una obra. En cambio en el teatro espontáneo el valor principal es la creatividad. Tenemos una buena función cuando el público participa en la creación. El nivel artístico se evalúa por la creatividad. Ese es su valor estético”.

¿Cómo se evalúa la creatividad?
“La evaluación es subjetiva, no hay otra posibilidad. Y el proceso del trabajo creativo es más importante que el resultado final”.

¿El teatro espontáneo llega a complejidades humanas y de temáticas?
“Sí. El autor de teatro convencional crea los personajes, tiene una intuición sobre la vida, arma una historia. Pero el público no siempre entiende esa historia. En el teatro espontáneo aunque no se llegue a grandes profundidades, buscamos el punto en que el aprovechamiento es máximo por parte del grupo. Como la producción es colectiva, el aprovechamiento y la profundidad es colectiva, hasta el punto en que la gente que participa puede asimilar.

La capacidad para resolver cualquier situación en la vida sin recurrir a los patrones existentes, para que cada situación busque y cree una nueva solución, sin que sea una copia. Hay que buscar una especie de estado de espíritu creativo, un estado integral”.

¿Así se es más humano?
“La realidad es muy compleja y se puede abordar desde distintos puntos. Las propuestas artísticas son abordajes de la realidad. Las ciencias hacen lo mismo por su propio camino. Son distintas maneras de conocer la realidad. También se puede utilizar el teatro para llevar un mensaje político. El teatro anarquista lo utilizaba. Pero en el teatro espontáneo no hay mensajes previos, sino una investigación de los conflictos de una comunidad y de los caminos para solucionarlos colectivamente. Y eso es un principio anarquista. En el teatro espontáneo valoramos la construcción colectiva del conocimiento, una manera de apropiarse del saber”.
  • Leopoldo Pulgar Ibarra, Punto Final, número 680, 6 de marzo de 2009.

domingo, 19 de julio de 2009

Pascua Lama: La resistencia a favor de la vida continúa

Javier Karmy, uno de los autores de Pascua Lama: conflicto armado a nuestras espaldas, ha publicado el siguiente artículo en Dilemas.

Tras nueve años de defensa del agua limpia que corre de cordillera a mar en el último río que da vida en el desierto más árido del mundo, amenazada hoy principalmente por el proyecto minero Pascua Lama de la transnacional canadiense Barrick Gold, la comunidad del valle del Huasco, en la región de Atacama, sigue realizando acciones para rechazar abiertamente el primer emprendimiento binacional del planeta.

Se puede decir que este conflicto socioambiental comenzó el 2001, cuando la Conama aprobó este proyecto extractivo aurífero por primera vez. Quienes se enteraron en ese momento no alcanzaron a dimensionar las implicancias que traía consigo, pero pese a eso, la comunidad apuntó a lo esencial del proyecto: ¿dónde mencionaban los glaciares que alimentan la vida de la gente del valle?

Barrick Gold, la transnacional más importante en extracción de oro, simplemente no mencionaba los glaciares. El proyecto se aprobó, pero quedó pendiente la presentación de un plan por parte de la empresa para resguardarlos antes de que comenzara a extraer minerales.

Por eso, cuando Barrick ingresó una ampliación del proyecto Pascua Lama el año 2004, incluyó su ridículo plan de manejo de glaciares, cuestionado por científicos, organizaciones y la misma comunidad, que no entendía cómo una masa glaciar, luego de ser dinamitado, podía ser trasladado en cargadores frontales, bulldozers y camiones, para justamente no afectarlos.

Esto suscitó una polémica y un debate que traspasó las fronteras de la región y del país y que duró hasta el 15 de febrero de 2006, cuando nuevamente la Conama aprobó el proyecto, pero con la condicionante de que Barrick no afectase los glaciares y los monitoreara para evitar cualquier disminución.

En esos primeros años, la comunidad del valle del Huasco se organizó, realizó varias marchas, y, apoyados por la iglesia local, el discurso pasó de estar en contra de Pascua Lama a defender el agua, la vida e, incluso, La Creación. Pero también, diversas instituciones y personas se comprometieron a entregar el apoyo a la transnacional y su proyecto. Emblemático fue la silenciosa firma que ocho de los nueve directores de la Junta de Vigilancia, organización que reúne a los regantes del valle, estamparon para recibir sesenta millones de dólares por parte de Barrick a cambio de dejar su oposición al proyecto minero. La entrega se haría en tres millones anuales por veinte años. Hoy, Barrick ya ha depositado seis millones de dólares a la Junta de Vigilancia.

Sin embargo, los habitantes del valle del Huasco continuaron realizando actividades para defender el agua, la tierra y su forma ancestral de vida. Marchas, misas en el borde del río, caminatas por la vida, denuncias ante diversas instituciones nacionales -como el Consejo de Defensa del Estado- e internacionales -como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-, además de la presentación de las graves irregularidades del proyecto minero ante la comisión de Recursos Naturales de la Cámara Baja y a la ministra de Medioambiente, quien incluso visitó la zona y se comprometió fue a regresar, aunque la comunidad la espera.

Frei y Menem entregaron la cordillera a las mineras extranjeras Pascua Lama es el primer proyecto binacional del mundo, que se enmarca bajo el Tratado de Integración y Cooperación Minera entre las repúblicas de Chile y Argentina, cuerpo legal único en su clase. Según especialistas en minería, en la práctica, este tratado entrega la cordillera a las transnacionales mineras, desde Antofagasta en la Segunda región hasta Punta Arenas en la Duodécima región de Chile, para que exploten donde nacen las aguas que alimentan los valles de Chile y Argentina.

Ese texto legal fue firmado por Eduardo Frei y Carlos Menem en 1997 con la excusa de “integrar” a los pueblos de ambos lados de la cordillera, y debía ser ratificado en 2001 por los presidentes Ricardo Lagos y Néstor Kirchner. En Chile, primero debía ser ratificado por el Senado. Durante ese proceso, la comisión de Minería citó a Frei, quien entonces era senador vitalicio, a explicar las implicancias del cuerpo legal inédito en el mundo. Una de las preguntas que le hicieron fue por qué el tratado binacional incluía el sur de ambos países si allí no existe prácticamente minería. El economista Julián Alcayaga, uno de los que presenció dicho suceso, narra que “nadie supo, ni el ex Presidente de la República, ni la directora de fronteras y límites, ni los asesores de Cochilco”. De hecho, agrega el economista, “fue tan vergonzoso, que esa parte no existe en el boletín del Senado. La pregunta no la pusieron”. Hay antecedentes de que el tratado binacional fue impulsado por los ejecutivos de Barrick y esa sería la razón de que Frei fuera incapaz de responder en la Comisión de Minería del Senado.

Las especulaciones a la respuesta de por qué el tratado binacional minero incluye desde Antofagasta hasta Punta Arenas en Chile, dan cuenta del acceso al agua que las transnacionales mineras tendrían a lo largo de la frontera chileno-argentina. Es en la zona austral de nuestro país donde llueve casi todo el año y el agua es uno de los insumos esenciales de la minería.

DIEZ AÑOS DE RESISTENCIA, DIEZ AÑOS DE APLAZAMIENTOS EN PASCUA LAMA

Dentro de algunas investigaciones que se han llevado a cabo, quedó al descubierto que ya en 1994 Pascua Lama cobró las primeras víctimas fatales, y a la fecha se contabilizan quince muertos en las faenas del proyecto, ocurridas en siete accidentes que la empresa reconoció al programa Semillas de Agua en abril de 2008.

Luego de casi diez años de lucha cotidiana contra la transnacional, ha quedado claro que lo único efectivo ha sido la resistencia comunitaria que denuncia, difunde y rechaza las suculentas ofertas monetarias que hace Barrick a las organizaciones vecinales y las diversas actividades que la misma comunidad sostiene casi a puro pulso.

Lo más importante ha sido el rescate del agua como bandera de lucha por la vida sana, limpia y comunitaria sostenida en base a la confianza, que gota a gota ha ido fortaleciendo para cambiar el curso de los caminos por ríos naturales que alimenten las raíces.

Así, se ha revalorizado las formas de vida que han permitido que el valle viva por años y años sin problemas, más lejos del dinero y más cerca de la tierna confianza.

La resistencia ha seguido. En los últimos días, el artista local Oriel "Pijiro" Campillay obtuvo el segundo lugar en el tradicional Festival del Higo en Conay, pequeña localidad al interior del Valle del Huasco, interpretando una canción contra Pascua Lama (Disponible en www.youtube.com).

Censura previa en radio municipal de Alto del Carmen

La oculta mano de Míster Larrick y su conviviente Norack (Así es cómo la comunidad ha comenzado a llamar a Barrick y a la nueva alcaldesa de Alto del Carmen, Nora Rojas), re-pinta los murales a los pocos días de haber aparecido para eliminar cualquier manifestación, ya sea a favor de la vida o abiertamente en contra de Pascua Lama. Esto ha dejado claro no sólo que la comunidad está luchando, que ya no cree en la bonanza económica que el proyecto minero supuestamente iba a llevar al valle a cambio de la destrucción del ecosistema, sino que quienes están comprometidos con la transnacional temen que quienes rechazan el proyecto hablen muy fuerte y Barrick deba invertir más dinero para sacar su emprendimiento estrella.

Tal vez por eso es que en la radio municipal de Alto del Carmen dos opositores a Pascua Lama fueron censurados a fines de enero, antes siquiera de comenzar a hablar, por ser reconocidos por su postura anti Barrick. Esto sucedió en medio del lanzamiento múltiple de varias producciones en contra del proyecto y a favor de la vida. Uno de ellos era el disco musical “Unidos por el agua decimos no a Pascua Lama, al saqueo y a la contaminación”, que incluye canciones de diversos grupos y artistas que hablan del agua y diferentes conflictos socioambientales. También se lanzó el libro editado por Quimantú titulado Pascua Lama: Conflicto armado a nuestras espaldas, que recorre los años de conflicto contra la transnacional dando antecedentes inéditos de los fundadores de Barrick, y un documental canadiense denominado “La sed del oro”.

La censura también afectó a un grupo de jóvenes misioneros que, en su último día, mientras se despedían de la comunidad que los había alojado por casi dos semanas, hablaban en la radio sobre la importancia de cuidar el medioambiente. De pronto, paff!... silencio. Música, y retomamos, pero ya sin opiniones divergentes.