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viernes, 16 de octubre de 2009

Presentación de Alto Hospicio, la novela gráfica

En el contexto de "Santiago Negro 2009", el festival internacional de novela negra que se desarrolla estos días en nuestro país, se presentará este viernes 16 de octubre, a las 12:00 horas, la novela gráfica Alto Hospicio, realizada por Carlos Carvajal Araya, a partir de la novela homónima de Rodrigo Ramos.

Esta actividad se efectuará en la mesa redonda "La historieta y el género policial en Chile", cuyo presentador es Carlos Reyes y participarán junto a Carlos Carvajal, Mauricio García y Cristóbal Valderrama.

La cita es el Centro Cultural de España, ubicado en Avenida Providencia 927, a la altura de la Estación Metro Salvador.

Los esperamos.

martes, 6 de octubre de 2009

Crímenes de Alto Hospicio inspiran oscuro cómic chileno


Lanzan novela gráfica basada en blog del periodista Rodrigo Ramos

Relato en viñetas explora las relaciones entre la prensa y el caso del sujeto condenado por las muertes de 14 adolescentes.


(Las Últimas Noticias, martes 6 de octubre de 2009, p. 38.
Entrevista de Rodrigo Castillo R.)


En octubre de 2001, mientras la prensa chilena informaba sobre la detención del autodenominado "sicópata de Alto Hospicio", el joven periodista Rodrigo Ramos se formaba su propia impresión del asunto en su calidad de reportero del diario iquiqueño El Nortino.

"No me tocó tomar ese caso, porque yo no trabajaba en la sección policial, pero sí me enteré de muchos aspectos del fenómeno y desde 1999 me tocó ver a las señoras que llegaban hasta la redacción para denunciar que sus niñas habían desaparecido", recuerda el profesional.

"Creo que el manejo mediático del tema fue cuestionable, porque la prensa local adoptó la teoría de los detectives acerca de que todo se relacionaba con trata de blancas, en vez de investigar lo que realmente estaba pasando", agrega Ramos, quien a partir de 2006 empezó a volcar sus reflexiones acerca del problema en un blog que se puede leer en la dirección altohospicionovela.blogspot.com.

Ese trabajo, donde el autor mezclaba ficción y realidad para narrar las desventuras de un periodista ficticio que entraba en contacto con el criminal y que, de alguna manera, llegaba a compartir la responsabilidad de los asesinatos, conforma ahora la base de la novela gráfica Alto Hospicio, relato que cuenta con guión adaptado y dibujos de Carlos Carvajal y que será lanzado el próximo mes por Editorial Quimantú.

"El protagonista-narrador conoce al sicópata mientras viaja en el taxi que este conduce, y cuando el tipo le confiesa que está involucrado en las desapariciones y muertes de las adolescentes empieza a sentirse atrapado entre la curiosidad, el morbo y las dudas éticas. Como no sabe qué hacer con toda esa información, empieza a escribir un blog", explica Ramos.

El profesional, quien actualmente trabaja en la sección de cultura y espectáculos del diario El Mercurio de Antofagasta, opina que su obra transmite una reflexión acerca del papel que los medios de comunicación desempeñaron en el caso de Julio Pérez Silva, más conocido como "el sicópata de Alto Hospicio", sujeto que, como se sabe, fue condenado en 2006 a cadena perpetua por las violaciones y asesinatos de catorce jóvenes.

"La verdad es que periodistas y detectives pecamos de lo mismo: pensar que las desapariciones de Alto Hospicio no eran necesariamente extrañas en una localidad marginal donde había problemas de drogas y donde también podía haber trata de blancas. Esa misma indiferencia fue el caldo de cultivo para que Pérez Silva siguiera con sus acciones. La actitud, claro, habría sido muy distinta si las víctimas hubieran sido de La Dehesa", comenta el autor.

Personajes y atmósferas

Rodrigo Ramos, quien el año pasado publicó una novela -titulada Alto Hospicio- donde compiló el blog que escribió a partir del caso criminal, se muestra satisfecho por el trabajo gráfico y narrativo que Carlos Carvajal desarrolló en la novela gráfica homónima.

"Yo no entiendo los aspectos técnicos del cómic como disciplina, pero creo que Carlos captó muy bien los personajes y las atmósferas del relato, y además lo hizo con cierta sobriedad, sin caer en el sensacionalismo", comenta.

sábado, 3 de octubre de 2009

Entrevista a Carlos Carvajal con respecto a "Alto Hospicio", novela gráfica.


Carlos Carvajal Araya (Coquimbo, 1969) durante los últimos 24 años ha realizado una casi anónima labor creativa en el campo de la historieta chilena. Entre fanzines y ediciones limitadas cuenta ya más de 10 publicaciones donde destacan las novelas gráficas Justicia poética (2008) y Guayacán: la hermandad de la bandera negra (2006). Cercanos al lanzamiento de Alto Hospicio, adaptación del libro de Rodrigo Ramos Alto Hospicio editado por Quimantú; nos entregó algunas impresiones acerca del cómic, la cultura y sus proyectos.


Desde hace 24 años te dedicas a la historieta. Durante el año 2008 publicaste Justicia poética y ahora Alto Hospicio. Visto de alguna forma te estas transformando en un adaptador de novelas al formato de la historieta. ¿cómo ha sido tu experiencia de adapatar al cómic libros de terceros?

Con orgullo siempre he sido fanzinero, mi “carrera” como guionista de historietas y dibujante esta basada en la experiencia, autogestionando publicaciones tanto de forma colectiva como individual desde los años ochenta, distribuyéndolas de mano en mano o en circuitos culturales alternativos. Mis historietas cortas para fanzines sin duda han sido de gran ayuda y cimiento para lograr trabajos mas elaborados. Personalmente creo que la historieta nacional de un tiempo hasta ahora a estado carente de argumentos que lo potencien como un medio de expresión sólido para ser tomado en serio, por eso es valido adaptar escritos de autores como Edicson Solartorres (Justicia poética) o Rodrigo Ramos Bañados (Alto Hospicio) escritores jóvenes chilenos que pertenecen a una generación que vivió su juventud en los convulsionados años ’80, generación que tiene algo más que decir, jóvenes que aparte de ser escritores son periodistas y que son capaces de mostrarnos ese Chile real y descarnado que la parrilla programática de la televisión y los titulares de los diarios de farándula pretenden que olvidemos con rapidez.

Como una persona que tiene un recorrido tan extenso como el tuyo, cuesta entender por que tu trabajo no ha sido considerado para experiencias editoriales mayores. Crees que el marcado discurso social y critico de tus trabajos a jugado en contra de una presencia masiva en la escena de la historieta nacional?

El discurso cultural del gobierno o las empresas que la generan constituyen el eje de identidad de una nación o de sus intereses personales, en última instancia gran parte de los espacios en la que aquellos que la componen y poseen, derivan en planes y programas establecidos bajo diversos parámetros y consideraciones muchas veces externos y ajenos a los creadores y dicho sea de paso, ajeno a las ecesidades culturales de la población. Es necesario entender que las políticas culturales tienden a la validar dichos objetivos para dar sustento a todo aquello que sus planteamientos esconden. Por ello que practicas culturales alternativas aun siguen sin ser reconocidas por la institucionalidad vigente. En algunos casos se les criminaliza como los okupas, colectivos de artes alternativas, fanzines etc., porque son protesta , son arraigo y construcciones de identidad que permanecen al margen del sistema, de su “eficiencia”, ya que lo ponen en evidencia lo desnudan. El discurso es el último reducto de una rebeldía que pugna contra si misma en el afán creador, por más que intenten seguirlo y atraparlo va mucho mas adelante de aquellos que pretenden hacerlo suyo con lineamientos culturales bajo su control, va mucho mas allá de la complacencia de los intelectuales entendidos, mas allá de fracasos de proyectos mil veces probados y que siguen teniendo una segunda oportunidad . Mi discurso siempre a sido el mismo y a estas alturas difícilmente lo cambiare, mis temáticas son atemporales funcionan en cualquier época o tiempo no pasan de moda ya que la injusticia social y el abuso de poder lamentablemente siguen vigentes al día de hoy.

¿Qué te parece al ver tu primer trabajo masivo sea publicado por una editorial como Quimantú precisamente en un año en que se habla del boom de la historieta chilena?

Para nadie es desconocida la historia editorial de Quimantu, la cual cuenta como uno de sus mayores hitos el proceso de difusión de la literatura y la producción editorial de historietas durante la Unidad Popular en Chile. Creo que es un gran desafío en lo personal y responsabilidad con aquellos que confiaron en mi persona, lo que mas me sedujo de esta nueva Quimantu, es retomar esa antigua y sana practica de distribución, eso llegar a la mayor cantidad de gente, que los estratos mas postergados tengan acceso a la lectura así como vender barato que es lo que prima al momento de leer un buen libro o una historieta, que este al alcance del bolsillo y con una calidad PRO.

Juan Vásquez es considerado un documentalista dentro del cómic chileno. Alguien que hace del lenguaje del cómic una herramienta de registro critico de nuestra realidad. ¿Podemos entender que esta adaptación al cómic se puede inscribir dentro de este sub género documental de la historieta?

Soy gran admirador de la obra de Juan Vásquez un gran artista y mejor persona, he seguido su trayectoria desde los años ochenta, ahora con la publicación de sus recopilatorios de tiempos de dictadura, 1986, El canto del delirio y La revolución de los pinguinos; creo que allí hay un valioso registro para la historieta nacional, el uso de la gráfica como herramienta de compromiso social y, a la vez, crítico. Es un trabajo que solo el tiempo otorgara su real valor. En cuanto a Alto Hospicio la novela gráfica, esta afronta el entorno en que se desenvuelven los hechos dejando al desnudo las falencias e indiferencia del gobierno, las policías, los medios y nosotros mismos sobre los hechos ocurridos en el norte, es un recordatorio para que cosas como están no vuelvan a ocurrir en un país donde siempre es mejor olvidar y echarle tierra a acontecimientos en donde esta involucrada la gente mas modesta. Hoy puede ser un asesino de un grupo de niñas, mañana podría ser el genocidio de un pueblo completo.

¿Qué esperas con la novela gráfica de Alto Hospicio?

Cuando se me propuso adaptar la novela siempre estuvo pensada en concebir una especie de dossier que invitara y despertara la curiosidad por leer el libro, pero una versión libre del relato original y que tuviera por columna vertebral la novela para hacer de esta una lectura mas dinámica y fluida, todo esto no hubiera sido posible gracias al trabajo en equipo y contar con las personas idóneas en la gráfica digital, que lograron de la novela gráfica un acabado profesional, la portada corrió por parte de Nicolás Vásquez, en la diagramación estuvo el señor Sebastián Donoso. Es un trabajo sencillo que espero esté a la altura de la novela de Rodrigo Ramos.
¿Qué espero con la novela gráfica? Espero que Quimantú reflexione y evalúe el tema de las historietas como una alternativa de literatura lo suficientemente seductora para nuevos auditorios, buscando mayor diversidad en la escena chilena y la necesidad de que la historieta tenga voces mas críticas y que por supuesto se puedan abrir las puertas a futuras publicaciones de historietas.

Para terminar cuáles son tus actuales proyectos de historieta.

Por el momento lo más cercano es seguir cooperando con mi amigo Salvador Arenas y su FINDEMILENIO en una nueva historieta que lleva por nombre “Estado 52”, la cual será entregada por capítulos. Además estoy trabajando una historieta con Edicson Solartorres la cual habíamos enviado a los proyectos de fomento del libro, su título es URDEMALES y trata de ecología, guerrillas y magia. La historieta aborda esos tres temas y es protagonizada por versiones, muy libres, de iconos de nuestra mitología y de otras. En rigor Urdemales es un cómic anti globalización y de critica social. Aparte de ser una revisión más adulta de un clásico de Quimantu como era El Manque. Bueno, ahora entiendo también porque el gobierno no financió el proyecto. Era como mucho que finaciaran un cómic que propone acabar con el orden establecido. Así que lamentablemente no fue seleccionado para pena de nosotros. Pero bueno seguir explayándome sobre las políticas del gobierno que solo apoya ideas centrales y políticamente correctas es un asunto que ya planteé en la pregunta de más arriba, pero como dicen por ahí “las penas del cómic se pasan con mas cómic”. No olviden que soy de Coquimbo un pueblo al norte de Santiago.

lunes, 7 de septiembre de 2009

En el blog Nación Autónoma se publica una entrevista a Rodrigo Ramos, autor de la novela Alto Hospicio.


“En lo social el cómic es como una trinchera”

Me gustaría introducir esta entrevista como el encuentro entre dos conocedores de las heridas supurantes del sistema. Sin embargo, la inhumanidad del periodismo digital reduce a simples cuestionarios, diálogos que debiesen profundizados en la medida que las tazas de café o los vasos de cerveza se acumulan junto a colillas de cigarros.

Rodrigo Ramos Bañados es el periodista antofagastino que novelizo los crímenes de Alto Hospicio (2009, Quimantú). Además en lo literario, Beca del Fondo del Libro 1999. Actualmente participa en los proyectos blogueros : http://escritoresprovincianos.blogspot.com/ - http://hepatitico.blogspot.com/ - http://putasycangrejos.blogspot.com/
Sin más preámbulos las respuestas.


BIM: Alto Hospicio tiene un formato casi de periodismo gonzo. Y aunque el narrador no tiene nombre –apenas se le señala como El Santiaguino– es quien protagoniza la historia. Digamos : sin periodista no existiría la noticia. En este caso, el relato. ¿Querías hablar del periodismo como significante último de la civilización el espectáculo, del periodismo digital y su supuesta efectividad o es una nueva forma de abordar los hechos que ocurrieron en el norte?

Rodrigo Ramos: De partida la novela surgió como un blog sin pretensión que se fue construyendo en base al presente, a la realidad del momento. Experimental. Es decir nunca tuve claro como terminaría. Además que para captar lectores blogueros había que ser breve en los párrafos y efectista en algunos casos. El asunto es que se metieron en el cuento lectores ingenuos y otros no tanto. La opinión de los lectores me motivó a seguir en el juego. Esto puede remitirse a mi experiencia personal como periodista en Iquique. Tiene autobiografía. Se podría decir que hay una visión crítica a la profesión, a los diarios de provincia, a la falta de compromiso y a relativizar el dolor ajeno. El dolor ajeno es mercancía en el periodismo, se transa.

El protagonista escribe de sicópatas para el diario, se encuentra con uno de verdad y lo trata de utilizar. Hay morbo. Ahora alguien que anda con un sicópata, un periodista, no es alguien normal. El tipo claro es entero de decadente. Fuma pasta base, se tira a putas, etc. Esto de la pasta base lo cuento porque es fácil encontrar aquí en el norte profesionales de 35 años o 40 años en distintas áreas que siguen fumando. Son el tipo de drogadictos funcionales.
A fin de cuentas la crítica apunta hacia el periodismo.

BIM: Continúo con el narrador: el tipo es decadente, sórdido. Un Kurt Cobain extraviado en un paraje tercer mundista del desierto. Un coyote de Suárez por llamarlo de alguna forma. No es un iconoclasta bukowskiano ni el outsider existencialista de J. D. Salinger o un cínico de Breat Easton Ellis. Es apenas un grunge bastante perdido de la humedad de Seattle. ¿El narrador es el significante de una generación que vio pasar los hechos y en donde lo importante terminó por ser el medio desde los conoció?

Rodrigo Ramos: El narrador es un chileno frustrado, “piteado”, que fuma pasta, escucha The Who, ve Taxi Driver y tiene afición al porno. Es alguien que necesita llamar la atención, que necesita validarse de alguna manera y se encuentra con el sicópata en el camino, al final está más jodido que el sicópata pues no sabe para donde va. Puede ser tomado como generacional, un segmento de la generación post 73. ¿Lo de grunge? El tipo pudo haber escuchado a Alice in Chains en su juventud y pudo haber comprado el icono de reventado. Es un tipo susceptible. Tal vez habría que abordar su infancia para conocerlo más a fondo. Tal vez se divertía martirizando gatos, quizás. Talvez fue víctima de bulling. La infancia es la madre de todos los dramas, dicen.
Podríamos decir que lo criaron sus abuelos porque su madre trabajaba como cajera de un supermercado, padre ausente, etc., etc.

BIM: Consideras a los hechos de Alto Hospicio consecuencia de un país que ha edificado sus códigos de convivencia en la impunidad que termina por transformarse en permisividad y abusos a los derechos humanos a una escala de barrio o por el contrario, el asesino está más cerca de un Chykatilo más que de un Miguel Krasnoff?

Rodrigo Ramos: Más cerca de Chykatilo. El país o más bien el sistema (sobrecarga de trabajo, bajos sueldos, clasismo, ahora xenofobia contra el peruano etc) enferma y frustra. Esto puede detonar que gente común y corriente pero alienada, en algún momento asesine. Si le toma el gusto a asesinar, lo seguirá haciendo. Hay demasiados estímulos además en la tele para crear asesinos violadores y sicópatas. Yingo, por ejemplo. MeKano lo era. Fábrica de makakas, de pajas.

En este sentido creo que hay que ser estúpido para violar a una chica del barrio alto. Lo medios te condenarían y de paso el sistema. Julio Pérez tenía la razón. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune, o sea donde vivimos la mayoría de los chilenos.

No obstante es raro eso del Chile actual los viejos torturadores, los asesinos de los milicos, hoy pueden caminar libremente por nuestras calles. Tal vez uno esté trabajando con alguno de ellos en la pega. Algunos andan muy tranquilos porque dicen tener justificación. Limpiamos al país. El país está así –debe ser el país anda bien con sus cifras macroeconómicas que no chorrean- gracias a nosotros. Fuimos el insecticida. Hasta Dios los justifica en su lucha contra el comunismo y marxismo. Curas hay para todos.

BIM: Tu novela fue publicada por Quimantú, nombre que pesa en la literatura política y social chilena. ¿Es tu trabajo un formato de novela social 2.0?

Rodrigo Ramos: Aquello es definición del lector si es 1.1 o 1.2. Esto es una novelita lumpen. Como opción en el caso de AH me interesó el tema social. En fin, hay distintas opciones: los ricos o la clase media alta escriben para ellos. Otros tratan de escribir novelas entretenidas, que vendan por encargo de las editoriales. Otros escriben para los que siempre andan recordando, novelas históricos por ejemplo. Otros tratan escribir como los gringos Cheever y Carver para llegar a Iowa City. Otros escriben para escritores. Otros los políticamente correcto sobre héroes nacionales y demases. Otros ucronias, etc. Hay opciones para todo. Lo que faltan son lectores.
Muchas veces, en tanto, y esto en todo ámbito de creación artística no nos queremos embarrar para conocer nuestra realidad, Chile. Siempre queremos mostrar el living. Esto viene de la tesis del Iceberg que se llevó a España para una Expo ¿Eso es Chile? El discurso de la imagen corporativa, etc. Por esto también de alguna manera nuestra literatura no ha tenido demasiada repercusión afuera, como hoy es la peruana por ejemplo que siempre ha sido crítica en torno a su país. Creo que Chile hace falta más literatura social. Lemebel la hace. Literatura que indague por ejemplo en nuestra xenofobia, en los abusos laborales; literatura que demuestre que todavía existe humanidad a pesar del contexto marginal que se esté.

Ojala que Alto Hospicio y el cómic puedan leerse por la gente de Alto Hospicio.

Lamentablemente todavía no se ha podido lanzar Alto Hospicio como novela. El objetivo, y el de la editorial, es abrir la literatura a los sectores que no llega. Alguien de Alto Hospicio, por ejemplo, no le va interesar un libro de algún escritor que contextualice su obra en el barrio alto de Santiago. Alguien de Alto Hospicio va encontrar que Simonetti vive en Marte.

BIM: El lenguaje del cómic tiene sus propios códigos. ¿cómo te has sentido al ver adaptada tu obra a este formato?

Rodrigo Ramos: Me agrada que sea llevada al cómic. En todo caso fue una sorpresa cuando me avisaron. Entiendo que será más ágil. No soy experto en cómic como para dar una opinión más específica. No obstante me han gustado los dibujos, los ambientaciones y como ésta ha sido tratada.

BIM: El cómic chileno convoca mayoritariamente a un público alejado del compromiso social y político, sientes que esta adaptación puede acrecentar las distancias o todo lo contrario?

Rodrigo Ramos: Lo siento por el público alejado del compromiso social y político como Emos o algo así, u otros interesados en el cómic por moda. El cómic ha sido, por lo que conozco, algo más adelantado, más rápido que la literatura. La narración es más ágil. En todo caso la primera narración que uno tiene acceso en la vida, es la historieta, a través de Condorito, Mampato, etc. A mi Anarko de Jucca me llegó como el 1988 o 89. Quedé pelando cable con aquello, al igual con que con Milo Manara y su Miel. Varios amigos se corrían la paja por Miel. Recuerdo cómic de los Mapuches, Trauko, el de Leonidas y sus 300, los dibujos que salían en la Cerdos y Peces, etc. Tengo el último de Juan Vásquez sobre la revolución pingüina.

En lo social el cómic es como una trinchera. En algunos casos capta de manera precisa quienes nos están jodiendo a través de los volúmenes, las expresiones, etc.

BIM: La imagen del asesino a lo largo del libro y el cómic se le va asociando a asesinos seriales “de culto” ; puedo entender que es tu forma de ver un aspecto más oscuro y retorcido de la transculturalización chilena de los 80 a la fecha?

Rodrigo Ramos: La gente olvida rápido. Mucha información pone gueón. Ahora Dubois el de Valpo, es recordado hasta con admiración. Manson es un fenómeno pop. Esto porque la gente no se pone en el pellejo del otro.

En Youtube está Álvaro Corbalán hablando sobre Avanzada Nacional. Está el Mamo en Youtube. En Internet hay fans de Hitler como del Khmer Rouge. Está Pinochet. Hay fans de Pinochet y el Mamo.

Pero también hay unos buenos libros de Germán Marín que hablan de los centros de torturas como Villa Grimaldi. El palacio de la risa de Marín, por ejemplo. La literatura de calidad en este caso la de Marín, perdurará y recordará que la DINA de Pinochet, fue un escuadrón de sicópatas que cometieron las peores aberraciones contra un humano. Algunos de esos gueones todavía andan en calle como si nada.

BIM: Existieron post que hablaban de morbo por la situación, otros te preguntaban por el sistema de escritura que utilizaste y un sin fin de comentarios que se van alejando de la búsqueda de verdad que implica meterse en el caso. ¿ Consideras que como sociedad definitivamente ya perdimos la capacidad de asombro?

Rodrigo Ramos: Habíamos perdido la capacidad de asombro como sociedad hasta que apareció Elisa. Otra vez la tele. A la gente le gusta el suspenso, es decir la gente no se queda tranquila con el muerto, es muy fome, sino como se le mató, la manera. Al público le gusta ver la caída de alguien de un edificio. Se llenaría Youtube. En un tiempo más vamos a volver al Coliseo Romano. Un amigo me contó que unos narcos antofagastinos secuestraron a un par de negros, colombianos –inmigrantes–, y los hicieron que se chuparan el pico, sino le sacaban la cresta. El asunto era reírse un rato. Pasarla bien a costa de la desgracia de otro.

BIM: Está historia transcurre en el país donde las instituciones funcionan. En el Chile del salto cualitativo al desarrollo y en la patria de justicia en la medida de lo posible. El caso Alto Hospicio sacó a relucir el carácter de clase de la justicia chilena y del asesinato mediatico , ¿como escritor sientes que tu trabajo es traer a la mesa de la “fiesta demócratica” un cadáver recién salido del armario?

Rodrigo Ramos: Alto Hospicio, el caso, y esto lo han dicho mucho sigue diciendo que la justicia no es igual para todos, que hay diferencias sociales, que quien paga tiene mejor justicia, que las niñas del Cumbres son más mediáticas que las de Alto Hospicio, que los extremos geográficos de Chile son marginales en comparación al centro y mucha más. Los diarios lucran con la desgracia ajena, los periodistas igual. Como cronista me siento satisfecho que algo sin pie ni cabeza en un principio alcanzara un grado de importancia, y que de paso mantenga el recuerdo de las chicas. Sobre el caso de Alto Hospicio, en todo caso, hay obras de teatro, novelas de ficción y no ficción, creo que pronto viene otra. Es importante que se hable de aquello, directa o indirectamente, como uno de los condoros más grande que ha habido en Chile de parte de Investigaciones y la Concertación en general. El problema es que Alto Hospicio, en Arica, Iquique sigue desapareciendo gente.

BIM: Para concluir, ¿qué esperas del resultado de este trabajo?

Rodrigo Ramos: Que alcance a otros públicos fuera del cómic, que llegue a los sectores postergados. Que se lea en La Legua y en Alto Hospicio, eso me interesa.

BIM: Muchas gracias.

Entrevista realizada por: Bastardo Integral Marxista

domingo, 6 de septiembre de 2009

Alto Hospicio: la novela del atrevimiento

Rodrigo Rojas Terán ha publicado en la Revista Cinosargo un artículo sobre la novela Alto Hospicio, de Rodrigo Ramos.

Hay una vieja frase que dice que el que no se arriesga, no cruza el río. este río, vamos a suponer, puede estar lleno de pirañas, y ademas de eso sus aguas son de color rojo, por el intento de otros por cruzar, y que finalmente han caído. o fracasado. vaya una cerveza por los caídos, un brindis nada más. Sin embargo, el señor Rodrigo Ramos Bañados, (antofagasta, 1973) autor de la novela Alto Hospicio (Editorial Quimantú), aun digamos está cruzando ese río que ha propuesto pasar, pero por lo menos está avanzando, la orilla es lejana como las tetas de una puta parada en esa orilla. La temática de este libro es un atrevimiento a 100%, además de la estructura formulada en el texto, de las variantes que presenta el narrador testigo o protagonista, y yunta del sicópata Ceballos. La historia en sí, es atrevida, con lenguaje de personas de población, como debe ser, con autenticidad en el perfil de los personajes y en los hechos narrados, es más, el espacio de desierto, de pampa, de marginalidad y pobreza que presenta Alto Hospicio, es un sitio ideal para seres que escondidos en el silencio, observadores, simples hombres, aparentemente inofensivos y con zapatitos de charol, suelen tramar el mayor de los crímenes, violaciones y asesinatos que en primera instancia quedan en la impunidad. Los sicópatas son seres que no se excluyen de la necesidad de ser anónimos, casi siempre cometen sus actos para aparecer en diarios sensacionalistas o difusores de la crónica roja, en noticiarios de la televisión, radios, foros de internet, etc. y en ese transcurso el placer de matar les provoca un extasis rimbaudiano o baudelariano, pero al final siempre caen las ratas en sus desagües de mierda. Así son los sicópatas, estos weones que quizás uno los vea tan lejos de nuestro entorno (esta wea es terriblemente falsa), están mas cerca de lo que uno cree, ese vecino que se hace el buena tela, el que con cueva sale a comprar el pan, el gueón que está todo el dia viendo porno por internet, ese quizás cuando se le presente el momento, desahogue sus instintos con alguna cabra chica, o quiera meter tu cadáver al refri. No sé. Nunca hay que creerse los cuentos, la maldad está en todos, y solo la revelaremos cuando se nos presente la oportunidad, la novela Alto Hospicio, nos muestra esa idea, y más encima esa idea es pavimentada con todo lo que vemos en las noticias y diarios, femicidios, violaciones, crímenes por encargo, secuestros, no sé, muchas weas. Alto Hospicio no es una novela lineal, no, a la cresta esas weas, la narración muestra desafíos de lenguaje, un contenido mayor trabajado con voces que podamos situarlas en distintos contextos y además que todo eso se pueda leer de un tirón. Esta novela lo consigue, primero te sitúa en un espacio de diferencia entre el pasado y presente de los hechos, haciendo que la duda, y el juego de tiempos, se establezca de manera definitiva. El narrador testigo escribe todos los hechos en un blog, y en la historia relata descriptivamente los ciber que visita, lugares malolientes, con personas muy particulares que atienden, etc. Además el libro abre paréntesis de personas que comentan en el blog dándole otro perfil al texto que sabemos que no es lineal. El autor incluye hábilmente historias de otros sicópatas con mayor prestigio, como el ruso "CHIKATILO EL CARNICERO DE ROSTOV" O "PEDRO LÓPEZ, EL MONSTRUO DE LOS ANDES", que son pasajes inflados de crímenes e historias que revitalizan su propia historia central del sicópata pop CEBALLOS. Las huellas de este atrevimiento de Rodrigo Ramos Bañados en su novela, son notorias, ya que él ha confesado que la novela aún no se ha presentado en el sitio del suceso, quizás por temor de cómo la tomaran las familias de las víctimas, no sé, en ningún caso, esto puede provocar algún rechazo en ese sentido, la novela es buena, se cambian los nombres, no se burla de la realidad de ese sector, sino que lo retrata, y las víctimas son un factor secundario dentro de la historia. Vayan los buenos augurios de esta novela que acá en Arica ha tenido buena acogida, tanto por los lectores que buscarán el libro. A las viejas que les tirita el culo cuando tienen esta novela negra en sus manos que se vayan a la mierda, la novela es para gente valiente, ¿y los weones cómo disfrutan cuando ven "Dónde está Elisa" o "Alguien te Mira"?, a la mierda carajo. En literatura hay ética pero no es recomendable efectuarla, solo hay ética en el tratamiento de las buenas historias y esta novela es el caso. El autor Ramos Bañados ha marcado un camino en el sentido de darnos cuenta de como, de eso oscuro que sucede y se esconde puede salir una historia casi ficticia casi realidad, un juego de llamados en el tiempo y en el espacio en que encontramos algo que contar, ahora, el cómo contarlo será el desafio, sobre todo el riesgo de cruzar el río con aguas rojas.

viernes, 13 de febrero de 2009

Quimantú y la publicación de la primera novela de Rodrigo Ramos Bañados

Daniel Rojas Pachas ha escrito el siguiente comentario sobre la novela Alto Hospicio, de Rodrigo Ramos Bañados:


Hace unos meses en la red de diarios digitales de Chile, publiqué una nota sobre el interesante proyecto novelístico titulado Alto Hospicio del escritor y periodista antofagastino Rodrigo Ramos Bañados, en ese entonces la obra ya había concluido, se hallaba cerrada como serie de aparición periódica en su blog homónimo y prometía en un último post; una eventual edición en papel por parte del grupo Editorial Quimantú . En diciembre del año recién pasado, esa promesa llegó a destino, el libro estaba editado. Unas semanas más tarde, la obra estaba en mis manos cortesía del autor.

Disfruté su lectura, aún cuando ya conocía la historia a plenitud gracias a la red, y es que la experiencia que uno vive al toparse cara a cara con un libro, siempre es especial; sobre todo si la obra que se disfruta goza no sólo de calidad y brío en su contenido, sino que en lo relativo a su edición, se percibe un respeto pleno a la elección y libertad creativa del publicado. El trabajo de Editorial Quimantú es sobresaliente, pues sin transgredir su principio base que aboga por no castigar al lector con el precio de sus libros, presenta un óptimo diseño de portada e impresión y lo más importante, respeta a cabalidad las condiciones particulares del título de R.R.B; al ser una obra nacida al alero del formato epistolar que permiten los blogs.

Intención que en primer lugar demuestra una madurez del autor al experimentar en su trabajo debut dentro de la narrativa extensa, pues más allá de lo anecdótico de diseñar una novela por entregas, a lo largo de varios meses y siguiendo la estructura de bitácora a tiempo real, con las ventajas correspondientes de intertextualidad y difusión masiva que permite Internet, R.R.B vincula lo mediático-tecnológico con su historia a fin de sacar provecho al máximo a las posibilidades narrativas de interacción con el lector; ya que fácilmente cualquier visitante podía con un simple comment tras la lectura, hacerse parte del proceso creativo e ingresar a la historia como cómplice del testimonio del protagonista, narrador-bloguero que confiesa su implicancia en los crímenes de Alto Hospicio día por medio y semana a semana a vista y paciencia de los internautas.

Este factor nos permite añadir algo indispensable respecto al traspaso del contenido de la obra desde la triple w al papel, la inclusión en el libro de numerosos comentarios de los seguidores en línea de la obra. El riesgo de Quimantú en este aspecto, es saludable para la narrativa nacional, sobre todo si damos a conocer que esta novela, constituye otro estreno, no menor, el nacimiento de la colección “Creando en-señas” de la histórica casa editora.

Quimantú busca con esta línea, abrir una veta y catálogo a fin de promover nuevos talentos y apuestas creativas en la literatura Chilena. Un buen paso en conjunto por parte del autor y su editorial, pues el texto con el cual uno llega profundamente a interactuar, goza de calidad y brío.


Alto Hospicio: un viaje al infierno de todos

Alto hospicio de R.R.B no es otra historia al uso sobre el norte grande, no es una oda gratuita a la pampa y el salitre, felizmente el escritor demuestra un increíble bagaje como lector y cinéfilo, además de gran valor y capacidad para asumir creativamente la apuesta total de mirar directo al abismo y enviar desde allí sondas que hablan a su destinatario de la otra cara de Chile y en especial del desierto con un rostro menos placentero y para nada romantizado; pulcro gracias al esplendor de la minería, el fragor de aquellos sufridos hombres de trabajo y los procesos histórico-sociales de hace dos siglos.

Rodrigo Ramos opta por explorar como un solitario viajero del delirio otra veta, los límites de lo fronterizo son su obsesión y ello se aprecia en todas las dimensiones de la novela, lo cual dota a esta de una gran riqueza en cuanto a estilo y diseño. La pieza en su origen multimedia se plantea como un mecanismo arriesgado que se comunica con sus posibles lectores a través de estrategias textuales que desafían ante todo, las convenciones de la ficción, al hacer como ya mencione, del receptor un cómplice de los hechos narrados, un silente vouyeur poniéndose de primera mano al tanto de las confesiones de una mente también fronteriza, una consciencia al límite de la sanidad a la cual se puede interpelar como narrador/bloguero siendo un lector/activo con un comment directo, minutos después de colgado un capítulo/post. La edición en papel recoge ese sentir al respetar las fechas y las opiniones tal cual se publicaron en reacción a la voz del protagonista que usa el medio electrónico para desahogar su ambivalente culpa, la que hora a hora, nos revela a un decadente y aplastado periodista radicado en el norte, fracasado en su primer matrimonio, lascivo y dedicado en su pasado inmediato a escribir notas sobre asesinos seriales famosos tales como Chikatilo o Garavito, columna apreciada por Julio Ceballos, y primera instancia para el nexo de ambos. El fanático acérrimo de Luis Dimas, se vuelve gracias a esas notas, chofer incondicional del decadente reportero demostrando que tras la fachada de prolijo taxista reposa un depredador en serie que cobraría la vida de numerosas jóvenes en Alto Hospicio, llegando a ser condenado y remitido a la prisión de Acha en Arica. El periodista por su parte que termina por convertirse en copiloto del viaje sangriento de Ceballos, justifica su grado de implicancia como testigo, incitador y encubridor de los violentos asesinatos, a través de la labor que realiza como periodista, pues al igual que un fotógrafo de NatGeo no está en sus manos intervenir ante las fuerzas de la naturaleza que privilegian la ley del más fuerte.

El abordar de esta manera el delicado tema que constituye una página negra en la historia policial y humana del país, sin atenuar la sordidez del caso, sin filtrar la oscuridad inherente del demencial submundo que duerme en alto hospicio, infame sexto mundo brutalizado por la indiferencia cruel y explotación del tercer mundo que es Iquique, Ramos Bañados, libera a la pieza de toda retórica y lugar común que tienden a parcializar el tema buscando dirigir las impresiones del lector hacia la conmoción a favor de las víctimas y el repudio total y satanización de un solo culpable; cuando el psicópata, más allá de ser impulsado por la sublimación personal de sus deseos, encuentra un contexto idílico para desarrollarse al amparo de la psicopatía social y morbosa, en que todos jugamos desde la acción y exceso de bulla al silencio y vista al lado, un rol sutil. Papel que R.R.B desnuda sin concesiones, mostrando los labiles pilares, otro borde frágil, frontera que horizontalmente nos balancea sobre un matadero y hecatombe que preferimos no ver, o dejar sepultado en la memoria; tal como dijo Bolaño en una de sus últimas entrevistas cuando le preguntaron qué consideraba era el infierno a lo cual él escritor respondió, es como Ciudad Juárez, que es nuestra maldición y nuestro espejo, el espejo desasosegado de nuestras frustraciones y de nuestra infame interpretación de la libertad y de nuestros deseos. A lo que se puede añadir además una frase del protagonista de Alto Hospicio para entender ese infierno latente y cotidiano que… “espera como los muertos, en lo más hondo del mar”.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Alto Hospicio, una novela de Rodrigo Ramos Bañados

En el sitio Informarte.cl, Carlos Massardo publicó el domingo 16 de noviembre una nota sobre Alto Hospicio, una de las nuevas publicaciones de Editorial Quimantú. A continuación citamos parte de dicho texto:

"Se trata de una novela negra, donde un dudoso redactor plagado de fetiches y actitudes se vincula de cerca al tétrico panorama de las masacres ocurridas en el norte y que conmovieron a todo el país. Éste, nos deja su testimonio por medio de sesiones que van dando curso a la historia a través de esporádicos arribos a diversos cyber-cafés, una refrescante alternativa y recorrido por el gastado género epistolar. Ya que uno puede apreciar de manera más directa y genuina, las fechas y horas del testimonio que hace el personaje-escritor, lo cual da otra dimensión a la relación lector-obra, uno palpa de cerca el proceso escritural, llegando incluso, debido a las facilidades del formato de blog, a poder comentar de forma instantánea lo que se está haciendo y lograr interesantes efectos metatextuales por medio de los hipervínculos.

La novela es una aproximación bastante particular a la autoconciencia que muchos autores propugnan. El poder dejar de manifiesto la tarea creativa, como parte de lo que se esta contando. Es así que, las medias horas o quince minutos que el personaje vive en recintos comerciales con conexión a Internet, comunes en cualquier ciudad del continente, incluso en los pueblos más pequeños o esas fragmentadas incursiones a verdaderos antros de sordidez, plagados de voyeristas, pornógrafos de todo calibre y equipos anclados al suelo con cadenas, como cuartos de tortura, se materializan como historia, en breves comentarios, digresiones o descripciones sobre Alto Hospicio, Iquique o la cárcel de Acha en Arica, parada final.

Antes del desenlace, Ramos Bañados se las ingenia para mezclar realidad y ficción, dejando abierta la sutil frontera que nos llena de dudas y lleva a indagar antiguos reportes, a fin de verificar la agenda, pasado y desarrollo de los eventos a la luz de la mente, voz e intimidad que el va prefigurando para este asesino.

Lo interesante de la labor novelística de Ramos Bañados, es que no queda en lo meramente anecdótico, su documentación sobre el psicópata de esa olvidada localidad de nuestro país, su propia experiencia como periodista y su agudeza para vincular elementos dispersos de la cultura, cine, política, amarillismo, experiencias de la calle, mitos urbanos, simple imaginación y fijaciones propias del ser humano en su más desnuda esencia, van generando dimensiones yuxtapuestas que enriquecen el relato, se cohesionan lugares, fechas, personajes reales y referencias a otros géneros, en una interdiscursivad bastante sugerente".

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Para quien desee conocer un poco más sobre esta obra, o bien leer el texto de su presentación, puede visitar el blog de su autor, Alto Hospicio.